Cómo orar juntos en pareja sin sentirse incómodos
«Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo.» — Mateo 18:20
Muchas parejas creyentes oran cada una por su lado y casi nunca en voz alta juntas. No es falta de fe: es pudor. Orar delante de la persona que mejor te conoce expone lo que todavía no sabes decir.
Empiecen corto
Tres frases bastan. Una oración de dos minutos sostenida durante un mes cambia más una relación que una hora improvisada una vez.
Oren por el otro, no sobre el otro
La oración no es un lugar para corregir indirectamente. «Señor, ayúdale a ser más ordenado» no es oración, es reproche. Pidan por lo que el otro pidió, con sus palabras.
Si uno no quiere
No se fuerza. Puede orar uno solo en voz alta y el otro escuchar, o dejar la oración escrita para que la lea cuando pueda. El compañero de camino se espera, no se arrastra.
Práctica de la semana
Esta semana: uno ora en voz alta el lunes, el otro el martes. Solo tres frases: gracias, ayúdanos, bendícele.