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Los lenguajes del amor en la pareja cristiana

«Amémonos no de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.» — 1 Juan 3:18

Casi siempre amamos en nuestro propio idioma. Damos regalos porque nos gusta recibirlos, o servimos porque así nos sentimos queridos. El otro, mientras tanto, sigue esperando algo que nunca llega.

Los cinco lenguajes

Palabras de afirmación, tiempo de calidad, actos de servicio, regalos y contacto físico. Ninguno es más espiritual que otro.

Preguntar en vez de adivinar

«¿Qué te hizo sentir querido esta semana?» es una pregunta más útil que cualquier test. La respuesta suele sorprender a los dos.

Amar en el idioma del otro es un acto de fe

Servir en un lenguaje que no es el tuyo cuesta y no siempre se siente natural. Precisamente por eso es amor: se hace por el otro, no por el propio disfrute.

Práctica de la semana

Esta semana: identifiquen el lenguaje principal del otro y hagan tres gestos concretos en ese idioma, sin anunciarlos.

Pacto acompaña estos hábitos cada día: cartas, oración en vivo, Cordón de tres y racha de pareja.

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